PROCISUR

PROMECAFE

UN PROYECTO TECNOLÓGICO CON TRAYECTORIA

* Plataforma para la modernización de la caficultura regional

Es en las fincas productoras de café donde se resaltan los principales aciertos del Programa Cooperativo Regional para el Desarrollo Tecnológico y Modernización de la Caficultura (PROMECAFE); los beneficios se comprueban en el crecimiento del área sembrada y en el incremento de la productividad por unidad de superficie.

PROMECAFE, cuya secretaría ejecutiva tiene sede en Guatemala, fue oficializado en 1978 mediante la firma de un acuerdo cooperativo entre el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y los gobiernos de Panamá, Honduras, El Salvador y Costa Rica. Este convenio, que posteriormente sumó a México, República Dominicana y Nicaragua, propicia el intercambio tecnológico entre los institutos nacionales especializados en café y la realización conjunta de proyectos de investigación para fortalecer la presencia de la caficultura como rubro de importancia socio-económica.

Los logros más sobresalientes de PROMECAFE, desde sus orígenes, se asocian al mejoramiento de la rentabilidad en la producción cafetalera regional y a la introducción de materiales genéticos superiores que disminuyeron la vulnerabilidad fitogenética del cultivo.

El mejoramiento genético logró hacer más resistentes las plantas del cafeto, además de reducir los altos costos de producción resultado del uso intensivo de insecticidas y fungicidas, circunstancia que retardó el proceso de tecnificación de las fincas y provocó severos daños al medio ambiente.

Es importante reconocer la donación de 100 mil dólares del Instituto Brasileño del Café en el inicio de actividades del Programa, ante la urgencia de exterminar plagas y enfermedades como la Broca del Fruto y la Roya Anaranjada, en el decenio de los setentas, las cuales obligaron a los caficultores a incurrir en onerosas prácticas de control y erradicación para impedir el declive de la actividad.

Los organismos con participación en el Programa son: Centro para la Cooperación Internacional en Investigación Agrícola para el Desarrollo (CIRAD), Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) y el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA). Destacan también el IIBC-CAT de Londres, el CIFC de Portugal, el ORSTOM de Francia, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia y el Colegio de la Frontera Sur de México (ECOSUR, antes CIES).

En aspectos financieros, la Oficina Regional para Centroamérica y Panamá (ROCAP) y la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (AID) dieron un importante impulso al PROMECAFE en los años ochenta.

Las instituciones nacionales participantes y beneficiarias son: Instituto Costarricense del Café (ICAFE), Consejo Salvadoreño de Café y la Fundación Salvadoreña para Investigación en Café (PROCAFE), Asociación Nacional de Café de Guatemala (ANACAFE), Instituto Hondureño del Café (IHCAFE), Consejo Mexicano del Café, Unión Nicaragüense de Caficultores (UNICAFE), la Secretaría de Estado de Agricultura de República Dominicana (SEA) y Jamaica Coffee Industry Board (CIB).

La identificación de nuevas variedades de café con mayor capacidad de resistencia contra plagas y enfermedades, la selección y aplicación de fungicidas e insecticidas apropiados y recomendados a los productores de regiones afectadas y la incorporación del control biológico en las plantaciones, permitieron generar ahorros importantes en los costos de producción y revertir el deterioro de la caficultura, reduciendo los daños ambientales.

La unión de los esfuerzos de las instituciones cafetaleras nacionales vinculadas a la investigación para la atención de problemas fitosanitarios y el desarrollo conjunto de proyectos de investigación, generación y transferencia de tecnología entre los beneficiarios del Programa, ha redituado a los países ventajas de mayor magnitud en comparación con las que hubiesen percibido de haber emprendido dichas acciones en forma individual.

Un ejemplo contundente de la eficacia de PROMECAFE se destacó entre 1978 y 1991, al comprobarse una tasa interna de retorno del 48.8%, lo cual implica que por cada millón de dólares invertidos en sus operativos, los países obtuvieron una compensación de 488 mil dólares, después de recuperar la inversión. Los resultados plantearon que la inversión efectuada durante el período señalado se recuperó en poco más de dos años. En relación con la canalización de recursos, éstos demuestran incluso, que los beneficios económicos superan con creces la rentabilidad de las inversiones en otros sectores económicos, en condiciones normales de precios.

Los beneficios generados por el Programa de Control de la Roya en Guatemala, Honduras y El Salvador, posibilitó un ahorro de siete millones de dólares entre 1988 y 1992; monto que cubre muchas veces el presupuesto anual de PROMECAFE para el mismo período.

Contribuciones de PROMECAFE

A finales de 1994, PROMECAFE desarrolló dos proyectos trascendentes: el primero, sobre Control Biológico de la Fruta del Café en México, Guatemala, El Salvador y Honduras. El segundo enfocado al Mejoramiento Genético para la Resistencia a las Principales Enfermedades, con impacto en Guatemala, El Salvador, Honduras y Costa Rica, ambos financiados por la Unión Europea.

Actualmente, se ejecutan dos en mejoramiento genético con financiamiento del CIRAD y de las instituciones nacionales, negociándose otro con el Fondo Común de los Productos Básicos a través de la Organización Internacional del Café (OIC), por un lapso de cuatro años, en Manejo Integrado de la Broca del Fruto del Café.

La capacitación es considerada una condición esencial para viabilizar la transformación tecnológica y modernización de la producción cafetalera en los países beneficiarios. Prueba de ello es la realización de más de 400 talleres de formación, con una participación superior a los 10 mil técnicos regionales.

La capacitación abordó variados aspectos sobre tecnología de producción de café, aspectos socioeconómicos, comunicación y extensión, transferencia tecnológica, muestreo y diseños experimentales aplicados a la investigación, generación y validación de opciones tecnológicas para pequeños productores y manejo de centros de documentación, entre otros.

También se creó una Red de Información Bibliográfica sobre Café (REDCAFE), con aproximadamente 12 mil citas, cuya sede de operaciones se localiza en el CIDIA, Turrialba, Costa Rica.

En términos globales, los frutos del Programa se reflejan en una mayor interrelación entre instituciones nacionales, un intercambio activo de experiencias, conocimientos, tecnologías, material bibliográfico y genético, así como en la vigencia de un sistema que conduce a una actitud colaborativa para enfrentar los desafíos tecnológicos derivados de un nuevo entorno comercial y productivo en los países de la región.

Para consolidar su presencia, se prevé a futuro la consecución de nuevas alianzas estratégicas con organismos de América Latina, el Caribe y Europa, a fin de ampliar su capacidad, cobertura y beneficios de sus operativos. Un ejemplo de ello es la alianza formalizada con el Instituto Agronómico de Paraná (IAPAR) de Brasil, en 1995.





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